
En una instalación eléctrica es imprescindible contar con un sistema de puesta a tierra apropiado, el cual ayuda a incrementar la vida útil de los equipos conectados y lo más importante que es resguardar la vida de las personas.
“En líneas generales una puesta a tierra consiste en conectar todas las partes metálicas de una instalación eléctrica (por ejemplo tableros, cajas y tomacorrientes) a un cable de cobre electrolítico aislado de color verde amarillo, que recorre toda la instalación junto a los conductores de energía y se conecta firmemente a una jabalina enterrada en el suelo. En esencia, el objetivo es derivar a tierra toda fuga de corriente que pudiese ocasionar un daño a la persona” explicó Walter Herrera desde Mediciones.


Por otro lado subrayó que “una instalación eléctrica que no tenga descarga a tierra, no es segura”.
“Para proteger correctamente al usuario el sistema de puesta a tierra se complementa con el interruptor diferencial (disyuntor) trabajando en conjunto para abrir el circuito eléctrico de forma automática cuando se produzca una descarga a tierra por algún defecto de aislación o contacto directo”, destacó el especialista.
Fuente: Prensa Coopmorteros




