
Nacido un 25 de agosto de 1932 en el Hospital Pirovano de Buenos Aires, Ronald José Ferrero arribó a la ciudad de Morteros allá por la década del ’60. Su vocación por el sacerdocio lo llevó a establecerse y desarrollar su labor en diferentes lugares de la Provincia de Córdoba.
Su trabajo pastoral comenzó con el cargo de Secretario del Arzobispo Ramón Castellano, en la capital provincial. El siguiente paso fue Alta Gracia, donde fue designado como Teniente Cura, para luego desembocar en San Francisco y desempeñar su función de Párroco en San José Obrero.


Finalmente, los designios de Dios determinaron que Ferrero se establezca definitivamente en Morteros. Primero como Vicario Coadjutor del Padre José Albino Utrera, allá por el año ’68, y después como Párroco de la ciudad tras el fallecimiento de éste en 1976.
Quienes más lo conocieron destacan su trabajo en la difusión de la Palabra de Jesús, además llevó adelante actividades que lo acercaron a la comunidad, como las innumerables partidas de truco con los amigos y la concreción de campamentos parroquiales.
También hablan del apoyo desinteresado a mucha gente, incluso aquellos que recorrían su camino hacia el sacerdocio, Ronald Ferrero logró erigirse como un gran pastor.

Luego del deterioro de su salud por una enfermedad de varios años, que lo llevo a perder el habla y quedar postrado en sillas de ruedas, falleció el 4 de noviembre de 2015.






