Fortín Mar Chiquita

En 1829 los gobiernos de Córdoba y Santa Fe habían visto la necesidad de interceptar el paso a los malones, construyendo un fuerte o fortín “en las inmediaciones del lago denominado la Mar Chiquita”.

Por esta razón se comprometieron a restablecer los fuertes ya existentes en sus respectivas fronteras y a construir los que fueran necesarios, mediante el tratado de amistad Córdoba-Santa Fe celebrado el 7 de agosto de ese mismo año y firmado por los gobernadores de Córdoba General José María Paz y de Santa Fe, General Estanislao López.

Sin embargo fue construido poco tiempo después de haberse establecido el de Los Morteros. Se lo denominaba indistintamente con los nombres de “Fuerte o Fortín de la Costa” y “Fortín Mar Chiquita”.

Este fortín era de menor dimensión e importancia que el fuerte “Los Morteros” y tenía una dotación de veinticinco soldados.

Cuanto menor era la cantidad de hombres que revistaban en un destacamento, mayores eran las dificultades y problemas que lo acosaban. La falta de armas y caballada, así como las deserciones eran los más frecuentes, llegando al extremo en este fortín Mar Chiquita, de que el mismo Capitán Flores, jefe del lugar, lo abandonara con los pocos hombres a su cargo.

No se sabe con exactitud, pero se calcula que fue en la década del ochenta, que este fortín y el fuerte “Los Morteros” dejaron de ser baluarte contra el indio para dar paso a los primeros colonizadores, ya que al avanzar más hacia el norte la línea de fortines, la región estaba casi totalmente pacificada.

Fuente: Colección “Senderos” Fuerte Los Morteros