Estudio científico revela cómo los ríos moldean la salinidad de la Laguna Mar Chiquita

Estudio científico revela cómo los ríos moldean la salinidad de la Laguna Mar Chiquita

Un reciente relevamiento realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba y el CONICET permitió identificar cómo los principales ríos que desembocan en la Laguna Mar Chiquita influyen en la distribución de la salinidad dentro del humedal, considerado el mayor lago salino de Argentina y uno de los ecosistemas más importantes de Sudamérica.

La investigación fue desarrollada por el Grupo de Ecología y Conservación de Humedales Argentinos (ECoHAr), perteneciente al Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA), con sede en la Estación Biológica Mar Chiquita de Miramar de Ansenuza.

La campaña de monitoreo se llevó a cabo el 6 de mayo de 2026 mediante una navegación de norte a sur de la laguna para registrar la salinidad y otros parámetros fisicoquímicos del agua. El trabajo contó además con el apoyo de los guardaparques del Parque Nacional Ansenuza.

La influencia de los ríos

Las mediciones realizadas mediante instrumental especializado permitieron comprobar la marcada influencia del Río Dulce en el sector norte y de los ríos Suquía y Xanaes en la zona sur.

Los resultados evidenciaron un claro gradiente de salinidad: las concentraciones son menores en las áreas donde ingresan los aportes de agua dulce y aumentan progresivamente hacia el centro de la laguna. Según los investigadores, esta situación no representa un fenómeno anómalo, sino una característica natural del ecosistema.

Además, el estudio determinó que la influencia del Río Dulce se extiende a una escala considerablemente mayor que la de los cursos de agua que desembocan en la costa sur, aportando información clave para comprender el funcionamiento hidrológico del sistema.

Un ecosistema en permanente cambio

Los especialistas remarcaron que la Laguna Mar Chiquita es un ambiente altamente dinámico, regulado por ciclos de sequías e inundaciones vinculados a las precipitaciones en su cuenca, además de factores de corto plazo como la acción del viento, que modifica constantemente la mezcla de las masas de agua.

Por ese motivo, advirtieron que el mapa de salinidad obtenido constituye una fotografía de un momento determinado y que resulta fundamental sostener programas de monitoreo a largo plazo para comprender la evolución del humedal.

Conservación y monitoreo

Los investigadores señalaron que, en un contexto de creciente variabilidad climática y cambios en el uso del agua dentro de la cuenca, el monitoreo permanente permitirá fortalecer las estrategias de conservación de uno de los humedales más relevantes de Argentina y Sudamérica, reconocido por su biodiversidad y por los servicios ambientales que brinda a toda la región.