Recientemente el muralista oriundo de San Francisco, Julián Pastore, concluyó una nueva obra de gran impacto visual y simbólico en el edificio de la Municipalidad de Morteros. El mural, según explicó el artista, tiene como eje principal la identidad de la comunidad y “busca ser un puente entre el pasado y el futuro”.

Pastore, que hace algunos años decidió abandonar su trabajo en la Secretaría de Salud de la Municipalidad de San Francisco para dedicarse de lleno a la pintura, se ha consolidado como uno de los artistas emergentes de la escena muralista cordobesa. Su pasión por el arte, heredada de su madre y cultivada a través del estudio y la investigación constante, lo ha llevado a convertirse en un referente del arte urbano, capaz de transformar muros en relatos colectivos.
Un puente entre el pasado y el futuro

En la obra “a la izquierda, la figura fragmentada de un rostro representa a los antecesores y próceres, quienes con esfuerzo, sacrificio y visión construyeron los cimientos de lo que hoy somos. Sus miradas, firmes y profundas, nos recuerdan que nuestra identidad está hecha de muchas piezas, todas necesarias para comprender quiénes somos como comunidad”.

“En el centro y hacia la derecha, emerge el Fuerte Histórico de Morteros, símbolo de resistencia, encuentro y memoria. Sus muros se levantan sólidos, como guardianes del legado que nos dejaron aquellos que defendieron la tierra y marcaron el rumbo de generaciones enteras. A su alrededor, el cielo teñido de colores intensos anuncia un amanecer: la promesa de un futuro que se construye sobre la fortaleza del pasado”.
“Este mural no es solo pintura sobre una pared: es un homenaje vivo a quienes nos antecedieron y una invitación a valorar nuestras raíces”, expresó Pastore en sus redes sociales.
El muralista también aprovechó la ocasión para agradecer a Sebastián Demarchi y a la Municipalidad de Morteros por la confianza depositada en su trabajo.





